
Las cosas han cambiado, ya nada es nuevo, buscas dando la vueltas de diferentes maneras pero nada te sorprende, era mejor cuando lo veias, mundo estúpido el que llevabas dentro de ti pero su sonrisa solucionaba todo, demasiado inteligente, demasiado bello, demasiado rico, demasiado bueno, demasiado maduro, damasiado para ti.
talves por eso es que nunca fue para ti, todavía lo extrañas lo sé cuando él ya ni recuerda tu nombre.
Un día por la calle te vi, caminabas despreocupada con la mirada baja, muy descuidada por cierto, casi estabas desapareciendo,no te percataste que de frente venía ese ángel de tu corazón, muy radiante casi tanto como tú lo eras para él, en cuanto lo miraste quedaste inútil, pero él te miro y no te reconoció, siguió su camino, y se fue. Quedaste mirándolo tratando de decifrar su personalidad boemia que dejó al pasar, lloraste sin darte cuanta y te fuiste también.
Sabes que no puedes desistir ante él, que si te llamaría sería para volver a creer en Dios, te da verguenza decirle que todavía lo necesitas por eso te conformas con soñar con él. Vives aspirando el deseo de volver a encontralo, solo un día más, sólo una mirada más, así, sin final.

